Estábamos como en la casa de Marta y Fernando. Y habían tarritos por todas partes para limpiar y guardar cositas. Yo estaba muy impresionada como podía haber tantos y porque estaban como tan obsesionados con eso.
Después salió Juan Estaban Uribe. Después había una motonieve, una espada.
Apareció la casa de la 10 de Luisgui como una salita cuando uno subía las escaleras pero no Luisgui
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